Ganglio centinela en perros: ¿puede la fluoresceína simplificar su identificación?

La fluoresceína sódica intradérmica resultó segura, factible y práctica para el mapeo intraoperatorio del ganglio linfático centinela, lo que supone un avance en oncología veterinaria. TAGS: Medicina veterinaria. Oncología veterinaria. Ganglio centinela. Fluoresceína. Salud canina

El ganglio linfático centinela (GLC) es el ganglio linfático inicial que recibe el drenaje linfático de un área anatómica específica y suele ser el primer sitio de metástasis para diversos cánceres caninos, principalmente tumores epiteliales y de células redondas, y con menor frecuencia tumores mesenquimales. El GLC actúa como reservorio inicial donde las células tumorales metastásicas pueden diseminarse a través de los vasos linfáticos eferentes, el conducto torácico y, finalmente, al sistema venoso. Por lo tanto, la identificación precisa del GLC es clínicamente importante para la estadificación y la toma de decisiones quirúrgicas en oncología veterinaria.

En medicina veterinaria, se han explorado varias técnicas para el mapeo del ganglio linfático centinela (GLC), pero no se ha establecido un estándar de oro. Los enfoques preoperatorios incluyen la linfografía radiográfica indirecta y la linfografía por TC, que proporcionan información valiosa sobre los patrones de drenaje linfático y pueden guiar la planificación quirúrgica. Estos métodos son eficaces para mapear anatomía compleja, pero requieren equipo especializado, administración de contraste y tiempo adicional de procedimiento. Las técnicas intraoperatorias, como la inyección de colorante azul y la fluorescencia (FRI), permiten la visualización en tiempo real de los vasos y ganglios linfáticos. El colorante azul es económico y de fácil acceso, pero su eficacia puede ser inconsistente debido a la captación tisular variable, la escasa penetración a través de la piel y el potencial de teñir los tejidos subyacentes, lo que puede complicar el abordaje quirúrgico. En cambio, la FRI proporciona imágenes no invasivas en tiempo real con alta sensibilidad y ha demostrado identificar con precisión los GLC en perros sanos. Sin embargo, el equipo es costoso, requiere capacitación especializada y generalmente se limita a centros de referencia o de investigación.

Mapeo de ganglios linfáticos de bajo coste en oncología veterinaria 

Generalmente, las técnicas intraoperatorias se utilizan junto con imágenes preoperatorias para mejorar la detección del ganglio linfático centinela, pero su accesibilidad, costo y limitaciones técnicas restringen su uso rutinario en la práctica clínica. Estas limitaciones ponen de manifiesto una carencia crítica en la oncología veterinaria: se necesita un método intraoperatorio accesible, económico y fiable para la localización del GLC.

La fluoresceína sódica se ha perfilado como una opción prometedora para cubrir esta necesidad clínica. La fluoresceína emite fluorescencia tanto bajo luz ultravioleta como azul, lo que permite visualizar los vasos linfáticos sin necesidad de equipos especializados. Estudios experimentales en conejos y cerdos han demostrado que la fluoresceína tiñe de forma fiable los vasos linfáticos y los ganglios linfáticos centinela sin efectos adversos. En un estudio con cadáveres caninos, la fluoresceína disódica intradérmica proporcionó una visualización clara de los vasos linfáticos y los ganglios linfáticos bajo luz ultravioleta durante la disección de colgajos cutáneos.

Según la literatura actual, la fluoresceína es una herramienta prometedora para el mapeo de GLC en perros, ya que es segura, rentable y puede observarse a través de la piel intacta sin necesidad de capacitación ni equipo especializados.

Fluoresceína para el mapeo de gánglios linfáticos en perros 

El objetivo de un estudio realizado en EE.UU. fue evaluar la viabilidad y seguridad del uso de fluoresceína sódica al 10 % para el mapeo del ganglio linfático centinela en perros, como primer paso para su posible adopción en la práctica veterinaria general. Un objetivo secundario fue comparar subjetivamente la calidad de la fluorescencia bajo luz azul y luz negra. La hipótesis fue que la inyección intradérmica de fluoresceína produciría una fluorescencia distintiva de los vasos linfáticos, facilitando la identificación del GLC bajo luz azul y luz negra, y que no presentaría efectos adversos asociados a su uso.

Se incluyeron seis perros propiedad de clientes en el estudio. La población incluyó 3 hembras y 3 machos castrados. Las razas representadas incluyeron 1 Golden Retriever, 1 Labrador Retriever, 3 perros tipo pit bull y 1 perro mestizo.

Las localizaciones de los tumores variaron, con 3 tumores ubicados en la cabeza/cuello, 1 en el tronco, 1 en la extremidad anterior derecha y 1 en la extremidad posterior izquierda. Los tumores estaban en la capa subcutánea en 5 perros y en la capa cutánea en 1 perro. La citología preoperatoria del tumor primario estaba disponible para 5 de 6 perros. De estos, 4 fueron diagnosticados como tumores de mastocitos y 1 fue diagnosticado como melanoma subungueal.

Todos los perros recibieron una inyección intraoperatoria de fluoresceína, sin que se reportaran eventos adversos. Los tractos linfáticos fluorescentes fueron visibles en 5 de 6 perros, con un tiempo medio ± DE hasta la visibilidad inicial del tracto linfático de 6,7 ± 6,7 minutos.

Mapeo intraoperatorio del ganglio linfático centinela

La identificación quirúrgica de al menos 1 GLC fue exitosa en todos los perros. De estos, los ganglios incluyeron el ganglio mandibular en 3 de 6 perros, el ganglio cervical superficial en 2 de 6 perros, y el ganglio poplíteo en 1 de 6 perros. Se identificaron ganglios de segundo nivel en 2 perros, ambos retrofaríngeos e ipsilaterales al ganglio linfático de primer nivel. Se observó captación de fluoresceína en ambos ganglios linfáticos de segundo nivel, con uno que demostró fluorescencia completa y el otro fluorescencia parcial. 

Tras la extirpación quirúrgica, se observó una señal fluorescente en el ganglio linfático centinela (GLC) en todos los perros. De estos, 4 GLC mostraron fluorescencia completa, mientras que 2 GLC mostraron fluorescencia parcial. El tiempo hasta la fluorescencia del GLC se registró en 5 perros, con un tiempo medio ± DE de 8 ± 6 minutos. Si bien tanto la luz azul como la luz negra facilitaron la identificación del tracto linfático, subjetivamente, la luz azul (utilizada con gafas con filtro de luz azul) proporcionó una visualización más clara de los tractos linfáticos en comparación con la luz negra.

Ante estos hallazgos, indicaron que la fluoresceína sódica intradérmica al 10 % resultó segurafactible y práctica para el mapeo intraoperatorio del ganglio linfático centinela. A su vez, la luz azul fue subjetivamente superior a la luz negra para la identificación del tracto linfático. “Esta técnica proporciona una visualización clara y en tiempo real de las vías linfáticas y los GLC sin necesidad de equipos especializados ni costosos”. Su accesibilidad y asequibilidad la hacen particularmente adecuada para la práctica general y podría ampliar la disponibilidad del mapeo del GLC en todo el espectro de la atención oncológica veterinaria, facilitando “su adopción en una gama más amplia de entornos clínicos”. 

Fuente: www.diarioveterinario.com

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