El momento de la cirugía podría no marcar una diferencia en casos de piómetra

Un estudio compara la cirugía inmediata de la piómetra canina con la estabilización durante al menos 6 horas y analiza la supervivencia al alta. TAGS: Piómetra canina. Medicina veterinaria. Cirugía veterinaria

Un estudio realizado en Estados Unidos no encontró diferencias en la supervivencia al alta entre perros con piometra sometidos a ovariohisterectomía (OVH) inmediata y aquellos que recibieron un período de estabilización de 6 horas o más antes de la cirugía. Los resultados sugieren que la intervención quirúrgica inmediata en pacientes con piometra puede no ser superior a la intervención quirúrgica tardía, aunque los autores advierten de que la decisión debe individualizarse y que determinadas complicaciones potencialmente mortales pueden requerir cirugía inmediata.

El objetivo principal del estudio fue comparar la influencia del momento de la cirugía —horario laboral diurno frente a horario nocturno—, la duración de la estabilización y la permeabilidad cervical sobre la supervivencia hasta el alta en pacientes sometidas a histerectomía vaginal por piometra. Los objetivos secundarios fueron comparar otras medidas de resultado en relación con estas variables y describir tendencias de determinados biomarcadores preoperatorios según el momento de la presentación.

Para ello, se revisaron los registros médicos electrónicos de pacientes sometidas a OVH por piometra entre noviembre de 2018 y julio de 2024 en tres hospitales de referencia. Se registraron la presentación, la inducción anestésica y el alta o mortalidad de 137 pacientes.

La edad media al momento de la presentación fue de 7 años (rango, 1 a 15 años). Ochenta y seis pacientes (63 %) fueron diagnosticadas con piometra de cuello uterino abierto y 51 (37 %) con piometra de cuello uterino cerrado. El peso medio fue de 21,4 kg y la duración media de los signos clínicos, de 3,5 días.

Los signos clínicos más comunes fueron hipo- o anorexia (100 de 137 [73 %]), flujo vaginal (88 de 137 [64 %]), letargo (71 de 137 [52 %]) y vómitos (50 de 137 [37 %]).

Cirugía inmediata frente a estabilización previa en la piómetra canina 

En todos los grupos, la estabilización tuvo una duración media de 9,3 horas. Esta incluyó diferentes combinaciones de fluidoterapia intravenosa, con o sin cloruro de potasio o dextrosa, medicamentos para el dolor, tratamientos de soporte gastrointestinal y ansiolíticos o sedantes.

Los autores no encontraron diferencias en el tiempo quirúrgico, el tiempo de anestesia ni la duración de la hospitalización postoperatoria entre los grupos. Tampoco observaron diferencias entre las pacientes con piometra abierta y cerrada para ninguna de las variables evaluadas.

El trabajo no mostró diferencias en la supervivencia al alta entre pacientes con piometra sometidas a OVH inmediata y aquellas estabilizadas durante 6 horas o más antes de la cirugía.

Tampoco se observó un impacto significativo del tiempo de estabilización en las principales variables de desempeño, como el tiempo de anestesia, el tiempo quirúrgico y la hospitalización postoperatoria.

Durante el período de hospitalización solo se registró un caso de mortalidad: una paciente con piometra abierta que requirió cirugía durante la noche, menos de 6 horas después de la presentación. Por ello, la supervivencia al alta parece prometedora tanto para la piometra abierta como para la cerrada, independientemente de los períodos de estabilización prolongados.

No obstante, los propios autores introducen una importante cautela: “todas las pacientes diagnosticadas con peritonitis séptica fueron operadas de inmediato; por lo tanto, es probable que la intervención temprana siga estando indicada para complicaciones potencialmente mortales”.

Los resultados sugieren así que la intervención quirúrgica inmediata en pacientes con piometra puede no ser superior a la intervención quirúrgica tardía. En particular, los investigadores señalan que la OVH realizada dentro de las 6 horas posteriores a la presentación podría no ofrecer ventajas frente a una cirugía diferida en pacientes con piometra abierta o cerrada.

La piometra como urgencia quirúrgica

La piometra es una infección localizada del útero que puede provocar consecuencias sistémicas generalizadas a medida que la enfermedad progresa. Los signos clínicos más comunes incluyen polidipsia, poliuria, hipo o anorexia y flujo vaginal. La estabilidad de la paciente al momento de la presentación varía ampliamente según la gravedad y la progresión de la enfermedad. En general, el pronóstico con intervención quirúrgica es bueno, con bajas tasas de mortalidad.

Sin una intervención oportuna, la piometra puede provocar endotoxemia, sepsis, síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, lesión renal aguda (LRA) y la muerte.

Si bien la ovariohisterectomía (OVH) se considera el tratamiento más seguro y definitivo, el tratamiento médico puede considerarse para pacientes con alto riesgo anestésico y piometra de cuello uterino abierto, animales reproductores sanos de alto valor y/o pacientes para quienes la cirugía no es económicamente viable.

Históricamente, las pacientes con piometra de cuello uterino cerrado no se consideran candidatas para el tratamiento médico; sin embargo, se pueden utilizar medicamentos como la aglepristona para inducir la apertura cervical. La piometra de cuello uterino cerrado también se ha tratado con dilatación percutánea con balón del cuello uterino en lugar de la evacuación quirúrgica en humanos, pero este método no se ha evaluado en medicina veterinaria.

La piometra, en particular la piometra de cuello uterino cerrado, se ha considerado durante mucho tiempo una urgencia quirúrgica. Sin embargo, no se ha definido con precisión un plazo quirúrgico adecuado. No se ha demostrado que el retraso quirúrgico asociado al traslado entre hospitales afecte al resultado, y un estudio sobre piometra canina con retrasos quirúrgicos de 2 a 14 días no mostró diferencias en el nivel de endotoxina circulante.

La intervención quirúrgica inmediata se consideraba necesaria en el pasado para otras afecciones quirúrgicas, como la obstrucción gastrointestinal por cuerpo extraño, la dilatación y el vólvulo gástrico y el hemoperitoneo. Sin embargo, recientemente se ha observado un cambio hacia la consideración de la cirugía como urgente, pero no como de emergencia, para estos pacientes cuando se combina con un manejo médico adecuado.

Este retraso permite una mayor rehidratación, el control de la presión arterial y la corrección de las alteraciones de la glucosa, los electrolitos y el equilibrio ácido-base para mejorar la idoneidad para la anestesia, un beneficio particular en pacientes predispuestos a la endotoxemia y la lesión renal aguda.

Retrasar la cirugía también facilita la realización de procedimientos de emergencia durante el horario laboral habitual, cuando el apoyo del personal está más disponible y se minimiza la fatiga del cirujano.

La investigación sobre el momento oportuno para la cirugía en el campo de la medicina humana ha sido continua, y la laparotomía diferida para la apendicectomía en humanos se considera no inferior a la cirugía de emergencia y se asocia con una disminución significativa de las complicaciones postoperatorias.

Coste y conclusiones

Además de los resultados clínicos, los investigadores analizaron el aspecto económico. Se modeló que el coste total sería un 19 % menor cuando los pacientes se presentaban fuera del horario habitual y que aumentaría con una estabilización adicional.

El estudio indicó que el tiempo quirúrgico no afecta significativamente a los resultados clínicos de la piometra abierta y cerrada, salvo por un aumento previsto en el coste total. Los períodos de hospitalización preoperatoria más cortos, y por lo tanto menos tarifas asociadas, “pueden influir aquí, ya que la duración media de la estabilización para los pacientes sometidos a cirugía durante el día fue de 5 a 10 horas mayor que los casos nocturnos”.

Por ello, los autores concluyen que la intervención quirúrgica inmediata en pacientes con piometra puede no ser superior a la intervención quirúrgica tardía.

“Este estudio sugiere que la OVH dentro de las 6 horas posteriores a la presentación podría no ser superior a la cirugía diferida para la piometra abierta o cerrada. Si bien las decisiones quirúrgicas dependen del caso y del médico, la cirugía de urgencia durante la noche podría no ser imprescindible”, concluyen.

Fuente: www.diarioveterinario.com

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